10. Reducir, reciclar y reutilizar

VAMOS A CUIDAR EL PLANETA ENTRE TODOS

Hoy, mi madre y yo hemos ido al mercado a hacer la compra semanal. Antes de salir de casa, ella ha cogido un par de bolsas de tela. Me ha extrañado porque, hasta ahora, nunca lo había hecho y le he preguntado para qué las quería. Me ha dicho que había llegado el momento de cuidar el planeta en serio. ¿Con bolsas de tela? Sí, ha respondido, cualquier cambio, por pequeño que sea, es importante y suma. El objetivo es evitar las bolsas de plástico. Y, si alguna vez usamos una, debemos reciclarla tirándola al contenedor amarillo, para que no acabe en un destino incorrecto, como el mar.

¿Sabíais que las bolsas de plástico pueden tardar más de cien años en desaparecer si no se reciclan correctamente? Y otro dato: ¡cada año se producen 407 millones de toneladas de plástico que acaban en el fondo marino! ¿No os parece una barbaridad?

Después, hemos ido a una tienda de productos a granel, para no generar embalajes como las bolsas de plástico. Todos los envases son biodegradables, hechos, por ejemplo, a partir de la caña de azúcar o de fécula de patata. Y cada persona trae su envase para llevarse el producto, como nosotros las bolsas de tela. También es importante que compremos solo lo que necesitamos y evitemos así el derroche de alimentos. ¿Lo habéis probado?

Por la tarde, he ido a jugar con Noa y Alex y les he comentado este tema. Quería saber qué opinaban. Les ha parecido muy buena idea y me han dicho que ellas también tienen sus trucos para reducir los plásticos. Por ejemplo, en vez de elegir seis latas pequeñas de su refresco favorito, compran dos botellas grandes y así generan menos basura. Noa tampoco envuelve su bocadillo con papel de aluminio, porque tiene una bolsa para el almuerzo.

En casa de Alex reutilizan los tarros de cristal para guardar cereales, pasta o harinas y, antes de tirar un objeto, piensan si se le puede dar algún uso para alargarle la vida. Y es que cuando reutilizamos las cosas viejas, las fábricas no tienen que hacer tantos productos nuevos y se ahorra mucha, pero mucha, energía.

Reciclar ya es normal en la escuela, porque sabemos que con pequeños hábitos como este, ayudamos a cuidar el planeta. También hablamos de lo que hacemos en casa con los padres y así compartimos ideas que luego todos podemos poner en práctica. Supongo que por eso estamos tan concienciados y queremos reutilizar, reducir residuos y reciclar. Os habéis fijado, ¿verdad? Las tres palabras empiezan por R. Son las 3 R que nos ayudan a cuidar la Tierra. Noa, Alex y yo lo tenemos muy claro: ¡vamos a proteger el planeta y a la humanidad desde ya! ¿Y vosotros? ¿Queréis uniros a nosotros en esta misión?

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